Todos y 'todas' estamos utilizando mal el lenguaje

Difusión Viernes 27 de Septiembre de 2013

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La Academia especialista del lenguaje dice que se está forzando al castellano en post de no ser sexista. No hace falta feminizar cargos como juez o presidente o gentilicios como “argentinos y argentinas”.

Fuente: Argentinos Alerta

(ArgentinosAlerta.org/LosAndes) Los hispanohablantes no necesitan modificar su uso del idioma para huir del sexismo, evitando utilizar el masculino para designar a hombres y mujeres o feminizando el nombre de algunas profesiones, considera un informe aprobado esta semana por la Real Academia Española (RAE).

Ahora está de moda decir “todos y todas” o “argentinos y argentinas”, pero se sabe que el “todos” puede referirse a toda la población. Pero la RAE asegura que si aplicamos esto a todo el lenguaje no se podría hablar.

Titulado "Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer" y elaborado por el profesor Ignacio Bosque, el informe fue "aprobado por todos los académicos asistentes al último pleno de la corporación" celebrado el jueves, informó la RAE.

El texto, divulgado en la página web de la Academia, critica nueve guías sobre lenguaje no sexista elaboradas en España por universidades, sindicatos o gobiernos regionales, a las que acusa de haber prescindido de lingüistas para su confección.

"No deja de resultar inquietante que, desde dependencias oficiales (...) se sugiera la conveniencia de extender -y es de suponer que de enseñar- un conjunto de variantes lingüísticas que anulan distinciones sintácticas y léxicas conocidas", considera Bosque.

Así, estas guías proponen por ejemplo utilizar palabras como "la ciudadanía" en lugar de "los ciudadanos" o "el profesorado" en lugar de "los profesores" para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.

Sin embargo, Bosque defiende que "el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical" español y que no tiene sentido "forzar las estructuras lingüísticas".

"No es preciso, desde luego, ser lexicógrafo para intuir que la niñez no equivale a los niños", fustiga.

Asimismo, "no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza", critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial y que si se aplicasen estrictamente "no se podría hablar".

Entre los académicos que aprobaron el informe figuran personalidades de las letras como Luis Goytisolo, Arturo Pérez-Reverte, Soledad Puértolas y académicos correspondientes como el nicaragüense Francisco Arellano, la argentina Norma Carricaburo y la salvadoreña Ana María

Fuente: Argentinos Alerta

Nuestra Opinión


Nosotros estamos convencidos que la cuestión fue al revés: La "ideología de género", con un alcance muy bien calculado, comenzó un intento de cambio para cambiar radicalmente el lenguaje, 'inventando' nuevos significados y forzándonos a utilizarlo mediante la propaganda persistente.

Así, por ejemplo, la ley Nº 26.061 se llama "Ley de Protección de la niña, niño y adolescente", cuando debería haberse llamado simplemente "del niño" comprendiendo ambos sexos.

Como bien se dice en el libro "La ideología de género o el género como herramienta de poder" (Jorge Scala), "Este cuerpo ideológico, por sus limitaciones intelectuales, no podría aspirar a salir fuera de pequeños circulos esotéricos, si no fuera por la manipulación del lenguaje, utilizada para lograr un verdadero 'lavado de cerebro', al estilo sectario, pero con dimensiones globales... La estrategia tiene tres etapas: a) La primera consiste en utilizar una palabra del lenguaje común cambiándole el contenido en forma subrepticia. b) Luego, se va 'bombardeando' a la opinón pública, a través de de los medios de educación formales -la escuela- e informales -medios de masa- En ellos se utiliza el viejo vocablo, pero girando progresivamente hacia el nuevo significado del mismo; y c) finalmente la gente acepta el término antiguo, con el nuevo contenido."

El método también se empleó con la cuestión sexista en el lenguaje: Ahora todos aceptamos naturalmente que se diga "presidenta" o "jueza", lo cual resulta verdaderamente una ridiculez.

 


Por: Ferreyra Viramonte Luis Fernando
lffv@yahoo.com.ar

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