El aborto: ¿tema religioso o tema científico? Argumentos

Difusión Sábado 7 de Octubre de 2017

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Se suele escuchar en el campo pro-vida que el aborto no es un tema religioso sino que se trataría de un tema exclusivamente científico. En efecto, son conocidas muchas personas que no tienen fe católica (ateos, agnósticos, budistas, protestantes, judíos, etc.) y que señalan al aborto como un crimen. Ahora bien: esta constatación, ¿es suficiente para considerar el tema como no religioso?

 Existen motivos por los que se dice que el aborto no es un tema de esa índole. Dado que el ser humano, por razón natural, conoce espontánea e inmediatamente que hay vida en el vientre materno (así lo saben todos, empezando por los niños); y dado que los avances científicos no dejan lugar a dudas, parece evidente que el asunto del aborto no depende de la fe ni de la Revelación Divina. En una palabra: que Cristo resucitó es cuestión de fe. Que una mujer embarazada lleva en su útero una persona humana es de evidencia racional, además de ser de sentido común.
Sin embargo, nada impide que un tema sea científico y religioso a la vez. Y éste es el caso del aborto. Primero: ¿Qué lugares atacan los grupos abortistas? Vociferan, escupen, insultan, maldicen, generan disturbios delante de iglesias. Y en iglesias. Los famosos Encuentros Nacionales de “Mujeres” supuestamente “Autoconvocadas” culminan con un arrebato generalizado de cientos de “militantes” feministas frente a la catedral de la ciudad en donde estos encuentros se realizan (este año tendrá lugar en Chaco). De la misma manera, integrantes de la organización abortista-feminista Femen, en Europa, interrumpen ceremonias religiosas gritando consignas pro-aborto, además de destruir iconos sagrados, entre otros actos de vandalismo y anarquía como la profanación de cementerios. También ingresan en lugares venerados por su proximidad con lo sagrado, como la Plaza San Pedro, para vomitar su odio y su rencor. En numerosas ocasiones desnudan su cuerpo como forma de protesta, en claro desafío a las virtudes cristianas de la castidad y la templanza. "¡La Navidad fue anulada, Jesús fue abortado!" gritaron en una ocasión. Estimado lector, ¿sigue pensando que no es un tema religioso?
El famoso Bernard Nathanson confiesa que desacreditar el prestigio y la credibilidad de la Iglesia Católica fue una de las principales estrategias de los grupos abortistas:
“La segunda táctica fundamental fue jugar la carta del anticatolicismo. Vilipendiamos sistemáticamente a la Iglesia Católica, calificando sus ideas sociales de retrógradas; y atribuimos a sus Jerarquías el papel del ‘malvado’ principal entre los opositores al aborto permisivo. Lo resaltamos incesantemente”.
En el Código de Derecho Canónico (art. 1398) está prevista la excomunión ipso facto para todo aquel que colabore o practique el aborto. ¿Cómo puede no ser un tema religioso, si los culpables de esta acción son colocados –por el hecho de realizarla– fuera de la misma Iglesia Católica? Pareciera haber un velo que impide descubrir que un tema puede ser religioso sin dejar de ser científico, y ser científico –o político– sin perder su carácter religioso. ¿O acaso este año no recordamos el Mensaje de Fátima? En el mismo, la Virgen habló claramente de “los errores de Rusia” que se esparcirían por todo el mundo. La Madre de Dios se refería al Comunismo: ¿se puede seguir ignorando, entonces, que el Comunismo es un tema religioso sin dejar de ser, por ello, también un asunto político?
El aborto es la destrucción del hombre, imagen de Dios. Y es precisamente Dios quien ha señalado en el 5° Mandamiento la prohibición de matar al inocente. ¿No son absolutamente inocentes los niños, víctimas del espantoso crimen del aborto? Ellos guardan una semejanza con Nuestro Señor Jesucristo, quien –siendo Él mismo el máximamente Inocente– padeció en su carne los dolores. Por algo quienes forman parte de los cultos satánicos practican abortos como parte del culto al demonio.
La fe y la razón científica no son opuestas, antes bien son faros en la hora presente. Con la conciencia de que es un asunto abordable no sólo desde el orden natural sino también desde el orden sobrenatural, renovemos las fuerzas para seguir batallando, en esta bella lucha por el la Verdad y el Bien, por la Vida y la Familia, que no proceden sino de Dios mismo.
(NOTA: El original del artículo, con notas al pié, puede verse en https://apologetica-argentina.blogspot.com.ar)

Fuente: Apologética-Argentina

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