Denzel Washington y el encuentro con el Espíritu Santo: me sentí elevado en el aire

Difusión Jueves 9 de Julio de 2020

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Denzel Washington

El actor de Hollywood y la fe: «Mi madre dijo: «¡Es el diablo que estás persiguiendo!»

Fuente: ALETEIA

Denzel Washington, uno de los actores más famosos y amados de Hollywood, nunca ha escondido su sólida fe.

Hijo de un pastor pentecostal, el actor de Ataque a la Casa Blanca siempre ha puesto y ha invitado a poner en primer lugar la fe en Dios, con la que está convencido que tuvo una especie de «encuentro cercano».

“Fui lleno del Espíritu Santo”

Washington de hecho contó una vez que, durante una celebración religiosa, se sintió repentinamente colmado de algo que interpretó como una entidad sobrenatural, llegando incluso a sentir comprensiblemente un poco de miedo.

«Fui lleno del Espíritu Santo y me asustó mucho, pensé: ‘No quiero ir tan profundamente, quiero divertirme’. Estaba en la iglesia con Robert Townsend (actor estadounidense y amigo suyo ndr) cuando llegó el momento de acercarme al altar. Entré en la capilla de oración y sentí algo que no había sentido antes. Me sentía como elevado en el aire, y como si mis mejillas estuvieran saturadas. Mi madre dijo: ‘Es el diablo que estás persiguiendo'», contó el actor ganador del Oscar (cinema.everyeye, 30 junio).

“Estén cerca de Dios”

Hace algunos años, durante la ceremonia de entrega de los diplomas universitarios a 247 estudiantes de la Dillard University de Nuevo Orleans (Louisiana, Estados Unidos) Washington pronunció un discurso a los estudiantes sobre la fe que muchos todavía recuerdan.

«Todo lo que soy es por gracia de Dios. Es un don», reconoció el actor durante esa ceremonia. «He tenido a Dios en mi vida y eso me ha mantenido humilde – prosiguió Washington – No siempre he permanecido junto a él, pero él siempre ha permanecido junto a mí. Estén cerca de Dios, en todo lo que hagan. Si creen que quieren hacer lo que piensan que hice yo, entonces hagan lo que yo hice: estén cerca de Dios» (Aleteia, 25 mayo 2015).

Fuente: ALETEIA

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