"Católicas por el Derecho a Decidir"
En el año 2000, un medio brasileño publicó un artículo con ocasión del Día Internacional de Lucha contra el SIDA titulado "Doctrina católica sobre la fidelidad favorece epidemia, afirma teóloga", en el que una supuesta "experta católica" critica a la Iglesia por promover la castidad. La "experta" en cuestión era Yury Puello Orozco, representante del polémico grupo feminista y abortista "Católicas por el Derecho a Decidir" en Brasil.
Fuente: Aciprensa
Sin embargo, el pro-vida parece no sorprenderse con estos argumentos, considerando la historia del grupo fundado por Frances Kissling, una mujer que vivió algún tiempo en un convento de las Hermanas de San José (EE.UU.) y al abandonarlo dirigió una clínica de abortos en Nueva York.
Las CDD financian sus actividades con millones de dólares recibidos de grupos estadounidenses abiertamente anti-vida como la Fundación Ford.
En América Latina su agenda es clara:
- Apoyar el disenso católico en el tema del aborto y los anticonceptivos
- Proporcionar a los católicos una "alternativa racional" a la doctrina de la Iglesia
-"Educar" sobre los 'derechos de salud reproductiva' (aborto y anticoncepción sistemática) en América Latina.
Según Flores, las CDD no son católicas porque "pervierten el sentido de la libertad humana. Al interpretar los crímenes contra la vida como legítimas expresiones de la libertad individual, exigiendo o reconociendo legalmente el derecho de matar, se subvierte la base de los derechos humanos y se niega el derecho a la vida".
¿Católicos y abortistas?
El Padre Luiz Carlos Lodi da Cruz, encargado de uno de los apostolados pro-vida más exitosos de Anápolis, precisa por su parte que es imposible que los católicos apoyen el aborto, de lo que se deduce que las CDD son falsas católicas.
Según el Padre Lodi, cuando los católicos se sienten confundidos por las argumentaciones a favor del aborto, simplemente deben recurrir a documentos eclesiales como la encíclica de Juan Pablo II, Evangelium Vitae, para constatar que las enseñanzas de la Iglesia van de la mano con la moral y el aborto siempre será algo malo por implicar la muerte deliberada de un ser humano inocente.
El Padre Lodi sostiene que no se puede matar a un bebé ni siquiera para salvar la vida de la madre porque ambas son vidas humanas independientes. Si teóricamente se da el caso, nada se puede hacer y nunca es lícito "hacer el mal para que de ahí provenga el bien".
Financiamiento
La organización abortista Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) invirtió en la última década más de 13 millones de dólares en promover la legalización del aborto en América Latina.
Según documentos legales a los que tuvo acceso ACI Prensa, correspondientes al Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS, por sus siglas en inglés) que las conoce como “Lobby católico de derecho al aborto”, CDD gastó entre 2002 y 2010, último año disponible de su reporte, 13.716.679 dólares en su programa en América Latina.
Sólo en 2004, Católicas por el Derecho a Decidir envió 5.562.275 dólares a América Latina, y más de 2 millones de dólares fueron destinados a la promoción del aborto en México.
Católicas por el Derecho a Decidir, fundada en 1973, tiene un presupuesto anual de 3 millones de dólares, que obtiene a través de organizaciones que financian abiertamente el aborto, como la Fundación Ford, que les otorgó 300 mil dólares en 2011, la Fundación William y Flora Hewlett, que les otorgó 600 mil dólares en noviembre 2011 para un periodo de 24 meses y la Fundación MacArthur, que les dio 275 mil dólares entre 2009 y 2012.
Otra de las conocidas organizaciones que financia a “Católicas por el Derecho a Decidir” es la Fundación Playboy, creada por su revista homónima, famosa por sus contenidos pornográficos.
CDD busca a nivel internacional, con especial fuerza en países con importante presencia católica y América Latina, confundir a los fieles y fomentar entre ellos el aborto, la anticoncepción, esterilización, la homosexualidad, el feminismo radical y las doctrinas New Age.
En Estados Unidos, la portavoz de la Conferencia de Obispos Católicos de ese país, Mary Ann Walsh, aseguró al diario The Washington Times en octubre de este año, que “Católicas por el Derecho a Decidir no es una organización católica. Nunca lo ha sido y se creó para oponerse a la posición católica sobre el aborto”.
En consulta de ACI Prensa a la Comisión de Laicos de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), esta aseguró que a CDD no se le conoce participación en ningún tipo de asociación o movimiento laical ni pertenencia a parroquia católica alguna.
La sede central de Católicas por el Derecho a Decidir se encuentra en Washington D.C., sin embargo ha repartido sus oficinas en Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, México, El Salvador, Nicaragua, Paraguay y España.
Su presupuesto promedio anual para sus proyectos abortistas en América Latina se estima en 1 millón 200 mil dólares.
Tanto la vida de la madre como la del niño son absolutamente iguales, agrega el sacerdote y precisa que ambos son "seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios, poseedores de un alma inmortal y de un destino sobrenatural".
El Padre Lodi indica que el aborto tampoco es "lícito en casos de violación porque la repugnancia contra el crimen nunca podrá convertirse en repugnancia contra un inocente concebido. La vida siempre es un don de Dios, aún cuando surge en circunstancias pecaminosas".
Fuente: Aciprensa
