PRESO POR DEFENDER LA VERDAD: AYUDEMOS
Nos toca hoy seguir ayudando. Reproducimos una valiente iniciativa de nuestros colegas de Hazte Oir - Hablemos claro, por el joven francés Nicolás Fleury-Merogis, golpeado y sumariamente juzgado por alzar su voz en contra de la legalización de las uniones gay. Los gobiernos 'democráticos' ya no son tan 'democráticos' cuando se trata de imponer la perverción y lo antinatural.
Nicolás Bernard-Busse es un joven parisino de 23 años, que está en la cárcel por manifestarse pública y pacíficamente contra la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo aprobada por el gobierno de Hollande en Francia.
El delito del que fue acusado es el de “rebelión”, pero los policías que lo detuvieron ni siquiera comparecieron en el juicio para dar explicaciones, lo que ha despertado una poderosa y pacífica reacción en Francia y en el mundo entero.
Mientras tanto, Nicolás –en quien durante el juicio sumario podían verse los hematomas sufridos por la brutal detención- fue condenado por un Tribunal Correccional de París a dos meses en prisión –que está cumpliendo en Fleury-Merogis, una de las mayores cárceles de Europa con cerca de 3.000 reclusos- y a pagar 1.000 euros de multa.
Preso por oponerse a una ley que, de acuerdo a las palabras del Papa Francisco cuando era Arzobispo de Buenos Aires, pone en juego “la identidad, y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos. (...) la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. [y pone en juego] un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones”."(cfr. “AICA/InfoCatólica” 8-7-2010).
¡Pidamos entonces al Santo Padre que interceda para que Nicolás obtenga la libertad!
Es una palabra que llevará consuelo a Nicolás en la prisión y estimulará a todos los jóvenes del mundo que están dispuestos a defender los principios no negociables, como lo son la sagrada institución de la familia y la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Por favor, ahora mismo envíe usted también el mensaje al Santo Padre.Enviar