Ni disculpas ni silencio ante la intolerancia 'gay'
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, es la nueva víctima de los autos de fe de la ideología de género. Publicamos la nota, por cuanto consideramos que el 'modelo' gay se aplica perfectamente a todo el mundo, sobre todo de habla hispana, por que se trata de una parte de la nefasta ideología de género, perjeñada por la secta cristianofóbica.
La Opinión pro-gay, que en España representa el 90 por ciento de lo que se publica en los medios, ha desplegado este lunes 4 de febrero toda su intolerancia y su fanatismo para conseguir acallar al ministro y obtener su destitución por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
El "delito" o la "herejía" del ministro ha sido pensar en libertad. Intervino en un foro académico en Roma y habló sobre el llamado "matrimonio" homosexual, para constatar dos evidencias:
Primero, que no es lo mismo un matrimonio que la unión de dos personas del mismo sexo y que, por lo tanto, esa distinta naturaleza debería corresponderse con un diferente estatuto legal.
En segundo lugar, Jorge Fernández dijo en el mismo coloquio otra obviedad incómoda para los fanáticos de la ideología gay: que la contribución de una unión natural de hombre y mujer a la continuidad de la especie humana es evidente, mientras que el otro tipo de unión, la de personas del mismo sexo, no contribuye, por su propia naturaleza, al reemplazo natural de la sociedad.
Estas dos evidencias, verificables por el sentido común, han encendido la hoguera inquisitorial contra el ministro.
Incluso desde el PP se ha echado leña al fuego: el dirigente Iñaki Oyarzabal, del PP vasco, se ha apresurado a afirmar que Jorge Fernández no representa al PP con sus reflexiones.
En HazteOir.org, promovemos, en primer lugar, una libertad anterior a la libertad sexual: la libertad de opinión.
Se trata, exactamente, de la libertad que ahora mismo está en peligro con la agresiva imposición de los dogmas de la ideología de género.
Si emprenden una campaña tan fanática para acallar y conseguir el fin de la carrera política de un ministro, ¿qué no harán con cualquier ciudadano que no acepte la verdad revelada y discuta las imposiciones de la ideología gay?
Por eso, pedimos al ministro que no pida disculpas, ni dimita, ni se calle ante este intento totalitario de cambiar la realidad y hacer pasar a toda la sociedad por el ojo de una aguja.