El Vaticano denuncia una “campaña difamatoria” contra el Papa en la Argentina
Vocero del Vaticano
Buenos Aires (AICA): El vocero vaticano, padre Federico Lombardi SJ, dijo hoy que las críticas contra el papa Francisco, referentes al periodo de la dictadura aparecidas en algunos diarios de la Argentina, provienen de ¨una izquierda anticlerical para atacar a la Iglesia y son rechazadas con decisión¨. ¨Se trata de una campaña difamatoria, bien conocida¨, advirtió.
Tras sostener que ¨jamás ha habido una acusación creíble contra él”, precisó que “la Justicia argentina lo interrogó pero como persona informada de hechos y jamás fue imputado por algo¨. Asimismo, indicó que Jorge Mario Bergoglio ¨hizo mucho para proteger a las personas durante la dictadura¨ y recordó que una vez nombrado arzobispo de Buenos Aires ¨pidió perdón en nombre de la Iglesia por no haber hecho bastante durante el período de la dictadura¨.
Nuestra Opinión
Estos personeros de la muerte, que han traído sólo destrucción, corrupción y mentiras, en su gran e inexplicable soberbia, no están preparados para soportar ni tomar en su verdadera dimensión lo que está ocurriendo.
Pobres e insignificantes personas, que se dejan mandar por los que ellos creen poderosos, hinchados por las mentiras que sólo ellos se creen, piensan que los Señores Cardenales Electores, hombres de DIOS e inspirados por el Espíritu Santo, van a elegir a cualquiera para dirigir la Barca de Pedro, es decir, el conductor de MIL DOSCIENTOS MILLONES de almas en todo el mundo.
Creen que su opinión es tan importante, que América depende de lo que les guste o no les guste a ellos.
Ni siquiera tienen la capacidad política, ni los conocimientos históricos, para darse cuenta que ningún hombre puede -no ha podido, ni podrá jamás- contra la IGLESIA orante y en marcha.
Sólo basta ver la semejante estupidez de Víctor Hugo Morales quien, al pensar que su 'poder' de influir sobre miles de personas es omnímodo, se cree con derecho de sentir 'asco' por la designación del Papa Francisco, un argentino de los tantos que le han dado el efímero prestigio que tiene. Además de equivocado, es un ingenuo ignorante y un inútil cobarde para los demás. Su propia confusión y soberbia, lo va a dejar sólo de toda soledad.