ROSAS Y LOS “HOMBRES DE COPETE”

Sociedad Jueves 18 de Enero de 2018

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Rosas comprendió muy bien los valores de nuestras costumbres, de los gauchos, de la “gente de acción”, y despreció en cambio a los iluminados de “chaqueta y cuello duro”, a los hombres “de copete” y “de bota dura”.

Luego de asumir el gobierno, hacia el anochecer y luego de los saludos oficiales, El Restaurador recibe al representante Uruguayo, Santiago Vázquez, con quien habla francamente de los sucesos del día. Se conoce lo dicho por Rosas por el informe que eleva a su gobierno el representante Uruguayo, al día siguiente:

"Aquí me tiene Vd. Sr. Vázquez en el puesto de que me he creído más distante le había dicho aquél yo nunca creí que llegase ese caso, ni lo deseaba porque no soy para ello; pero así lo han querido y han acercado una época que yo temía hace mucho tiempo, porque yo, Señor Vázquez, he tenido siempre mi sistema particular, y voy a manifestarle a Vd. francamente cómo lo he seguido desde que empecé a figurar; conozco y respeto mucho los talentos de muchos de los señores que han gobernado el país, y especialmente de los señores Rivadavia, Agüero y otros de su tiempo, pero a mi parecer todos cometían un gran error: se conducían muy bien con la clase ilustrada, pero despreciaban a los hombres de las clases bajas, los de la campaña, que son la gente de acción. Yo noté esto desde el principio y me pareció que en los lances de la revolución, los mismos partidos habían de dar lugar a que esa clase se sobrepusiese y causase los mayores males, porque Vd. sabe la disposición que hay siempre en el que no tiene nada contra los ricos y superiores.


Me pareció, pues, muy importante conseguir una influencia grande sobre esa gente para contenerla, o para dirigirla y me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para esto me fue preciso trabajar con mucha constancia, con muchos sacrificios y hacerme gaucho como ellos, hablar como ellos y hacer cuanto ellos hacían, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su concepto. Esta conducta me atrajo los celos y las persecuciones de los gobiernos, en lo que no sabían lo que se hacía, porque mis principios han sido siempre obediencia a las autoridades y a las leyes... 
 

 

Ya dije a Vd. que los señores de aquí, de la ciudad, no querían nada conmigo, cuando podían conseguir todo, se entiende con decencia, porque Juan Manuel Rosas es incapaz de bajezas... Me contuve quieto, a pesar de que la campaña me llamaba con instancia, no quise hacer nada y me propuse que conociesen que sin mí nada podían, porque yo sabía lo que les iba a suceder; que no se habían de entender, como sucedió, que no se entendían unos con otros... Creen que soy federal; no señor, no soy de partido alguno, sino de la patria En fin, todo lo que yo quiero es evitar males y restablecer las instituciones, pero siento que me hayan traído a este puesto porque no soy para gobernar...

“...Ya sabe que no debe fiarse ni creer en ningún hombre de casaca y corbata almidonada” (Carta de Rosas a Vicente González, “Carancho del Monte”, el 1º de enero de 1834)

“Los unitarios son muy rudos; ellos ven que a la mulita se la debe agarrar por al cabeza y no por el rabo”. (Ver 
"La mulita por el rabo" )

Rosas mantuvo con los indios una especial relación. Hizo trato con tribus amigas, dio trabajo en sus estancias e hizo tratados de con caciques y capitanejos para entregar provisiones de yerba y carne de yeguarizo a cambio evitarse los malones. Defendió y expandió las fronteras con los indios, persiguiendo a las tribus enemigas, principalmente venidas desde Chile para el robo de ganado a ser canjeado por armas del otro lado de la cordillera. 

Respetó los tratados con los indios, llegando inclusive a realizar una intensa campaña de vacunación antivariólica, empleando a tal fin el convencimiento y la psicología que era innata en su personalidad.

El cacique Juan Catriel da testimonio que “Juan Manuel es mi amigo. Nunca me he engañado. Yo y todos mis indios moriremos por él. Si no hubiera sido por Juan Manuel no viviríamos como vivimos en fraternidad con los cristianos y entre ellos. Mientras viva Juan Manuel todos seremos felices y pasaremos una vida tranquila al lado de nuestras esposas e hijos. Todos los que están aquí pueden atestiguar que lo que Juan Manuel nos ha dicho y aconsejado ha salido bien...” (Discurso del cacique pampa Catriel en Tapalqué celebrando la llegada de Rosas al poder en su segundo gobierno. Extraído del libro “Partes detallados de la expedición al desierto de Juan Manuel de Rosas en 1833. Recopilado por Adolfo Garretón. Edit. EUDEBA. Bs. As. 1975.)

Por su parte Nicasio dice “Que él había acompañado en cinco campañas a Juan Manuel y que siempre había de morir por él porque Juan Manuel era su hermano y el padre de todos los pobres” (Parte del discurso del Cacique Nicasio en Tapalqué celebrando la llegada de Rosas al gobierno por segunda vez. Extraído del libro “Partes detallados de la expedición al desierto de Juan Manuel de Rosas en 1833”. Recopilado por Adolfo Garretón. Edit. EUDEBA.) 

Cipriano Catriel a su vez dice que “Nuestro hermano Juan Manuel indio rubio y gigante que vino al desierto pasando a nado el Samborombón y el Salado y que jineteaba y boleaba como los indios y se loncoteaba con los indios y que nos regaló vacas, yeguas, caña y prendas de plata, mientras él fue Cacique General nunca los indios malones invadimos, por la amistad que teníamos por Juan Manuel. Y cuando los cristianos lo echaron y lo desterraron, invadimos todos juntos”. (Expresiones del Cacique Catriel, extraídas del libro “Roca y Tejedor” de Julio A. Costa.)

Sin conocerse personalmente, 
Rosas y San Martin, mantuvieron una sólida amistad a través de la correspondencia, recibiendo el permanente apoyo y reconocimiento del libertador a las medidas de gobierno de Rosas y la defensa de la soberanía ante la agresión de las potencias extranjeras.

Fuente: Leonardo Castagnino director de La Gazeta Federal

Comentarios

Carlos Alberto Macagno
Miércoles 31 de Enero de 2018

Este es el concepto que tendrian que tener todos los politicos, pero todos son materialista y sinverguenzas.-

Respuesta enivada el Miércoles 31 de Enero de 2018

Estoy absolutamente de acuerdo.

Leonardo Castagnino
Martes 30 de Enero de 2018

La GaZeta Federal (con Z)

Respuesta enivada el Martes 30 de Enero de 2018

PERDÓN (Con mayúsculas). No sé que pasó.

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