Habla un exmaestro grado 14: “Si se es masón no se puede ir a comulgar”

Sociedad Miércoles 13 de Diciembre de 2017

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Serge Abad-Gallado

El francés Serge Abad-Gallardo llegó a ser masón grado 14, pero después de convertirse en Lourdes pone al descubierto las conexiones de la masonería con Lucifer. “No es posible ser cristiano y masón” afirma. Tras dejar las logias fue perseguido y se quedó sin trabajo.

Era un destacado arquitecto, tenía un importante puesto de trabajo y lo perdió cuando abandonó la masonería y puso al descubierto secretos inconfesables. Escribió un libro en el que apunta las conexiones entre la masonería y el satanismo, Por qué dejé de ser masón (editorial Libros Libres)

Y sufrió persecución y diversos ataques. Sin embargo dice estar feliz porque ha encontrado la verdad. Esa verdad que él buscaba en una sabiduría engañosa, la de las logias.

En una entrevista que ha concedido a Álex Rosal para La Contra TV, Serge Abad-Gallardo, explica que, digan lo que digan algunos masones, la masonería es incompatible con el catolicismo. “La masonería es una religión, y tiene derecho a serlo, pero no se puede ser de dos religiones diferentes y sobre todo antagónicas”.

Y tan antagónicas, ya que –según Abad-Gallardo- lo que esconde la sabiduría masónica es la tentación de “querer ser como dioses”, promovida directamente por Lucifer. Lo cual “querer ser como Dios” es una blasfemia.

Sostiene este masón grado 14, y por lo tanto testigo privilegiado de los secretos de las logias, que “la masonería es la anti-Iglesia”, cuyo objetivo es destruir a la Iglesia católica.

Cuenta en la entrevista que en la masonería de rito escocés existe una ceremonia, la Fuerza de la Luz, para iniciar el Año Nuevo masónico, en el que se da gracias a Lucifer por dar luz a la Humanidad.

Y que en el grado 18 se celebra un rito similar a la de la Eucaristía, en el que un maestro reparte pan y vino, y que se llama la Cena, “lo cual es otra blasfemia”.

Un sacerdote le dijo a Serge que “si se es masón no se puede ir a comulgar”.

El problema, explica Abad-Gallardo, es que muchos masones, de distintos grados, “sirven a Lucifer sin saberlo”.

Cuenta en el vídeo que existen tres niveles de masones.

“Un 15 o 20% de los masones está interesado únicamente por el poder profesional y político pues esto funciona bien”.

Un 30 o 40% son  “revolucionarios”, que echan de menos la Revolución Francesa y quieren ser herederos de Robespierre.

Y el resto, “son personas que buscan pero que son engañadas por la masonería”.

Abad-Gallardo desmiente el tópico de que hay una masonería blanca y otra negra, ya que “solo hay una masonería, no varias”. Y que, en el fondo, es una religión, que tiene sus dogmas.

Fuente: Ana Fuentes para ACTUALL

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